El Gato Fauces...
Vuelvo a retomar con lo del principio, que se trataba de contar las historias de los animales que fui rescatando...
Fauces llegó a mi casa en una cajita de zapatos, envuelto en un par de trapitos, en realidad lo rescató una amiga, pero como ella trabajaba y no podía tenerlo me ofrecí a cuidarlo...
Llegó en bastante mal estado, muy desnutrido el pobre y con muy poco ánimo.
Para mi fue la primera vez cuidando alguna otra cosa que no fuera un perro y fue una grata sorpresa, era muy mimoso y me quedaba ratos larguisimos con él haciéndole mimos...
Fauces vivio en el lavadero, con una jeringa pequeñita le daba porciones de leche y un poquito de picadillo, pero todo eso no le alcanzaba para recuperarse así que tuvimos que internarlo; y más o menos a los dos días partió hacia el cielo de los gatos, ahi al lado del cielo de los perros, separado por ese alambrado desde donde se ladran y maullan los unos a los otros...
Fauces llegó a mi casa en una cajita de zapatos, envuelto en un par de trapitos, en realidad lo rescató una amiga, pero como ella trabajaba y no podía tenerlo me ofrecí a cuidarlo...
Llegó en bastante mal estado, muy desnutrido el pobre y con muy poco ánimo.
Para mi fue la primera vez cuidando alguna otra cosa que no fuera un perro y fue una grata sorpresa, era muy mimoso y me quedaba ratos larguisimos con él haciéndole mimos...
Fauces vivio en el lavadero, con una jeringa pequeñita le daba porciones de leche y un poquito de picadillo, pero todo eso no le alcanzaba para recuperarse así que tuvimos que internarlo; y más o menos a los dos días partió hacia el cielo de los gatos, ahi al lado del cielo de los perros, separado por ese alambrado desde donde se ladran y maullan los unos a los otros...
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